Canadá, un gran mercado accesible con la eTA

España ha aumentado sus negocios y viajes profesionales con Canadá gracias al acuerdo CETA de 2017 y a la facilidad de entrada sin visado.

Canadá es un país de oportunidades para España gracias a dos factores: el acuerdo CETA y la autorización eTA. Las previsiones para los próximos años apuntan a un nuevo crecimiento de las exportaciones y los viajes de negocios hacia el país norteamericano.

En el año 2016, España exportó a Canadá productos y servicios por valor de 1.778 millones de dólares. En 2019, las ventas llegaron ya a los 2.634 millones, casi un 50% más en sólo tres años. El origen de este crecimiento está en el CETA, siglas del Acuerdo Económico y Comercial Global entre la Unión Europa y Canadá que entró en vigor en 2017. Este pacto internacional favorece los negocios entre ambas zonas gracias a la supresión de los impuestos aduaneros y la mayor facilidad de acceso para los trabajadores y especialistas, sobre todo en servicios técnicos o de asistencia postventa.

Otro aspecto clave de estas buenas relaciones es que los españoles pueden viajar por negocios y turismo sólo con la eTA Canadá y sin necesidad de visado. Estas siglas hacen referencia a la Electronic Travel Authorization, que en español se traduce como Autorización Electrónica de Viaje y entró en vigor en noviembre de 2016. Se trata de un trámite obligatorio que deben realizar los españoles en sus viajes de negocios, por turismo o de estudios.

La eTA está vinculada al pasaporte y tiene una validez de 5 años, tiempo durante el que se pueden realizar desplazamientos para acudir a reuniones, ferias o actividades profesionales de forma ilimitada. La estancia máxima en Canadá tras la recepción de la eTA es de seis meses y únicamente es necesario volver solicitarlo si durante ese periodo se caduca el pasaporte y es necesario renovarlo.

Esta tramitación es más rápida y fácil que un visado, ya que sólo es necesario rellenar online este formulario de solicitud de una eTA para Canadá y se recibe por correo electrónico en un plazo máximo de tres días. También es más barata, ya que su precio es de 19,95€ por persona, y puede solicitarse incluso antes de conocerse la fecha exacta de llegada al país.

Los requisitos para obtener esta autorización son también sencillos. Los más importantes son:

  • Tener pasaporte español y válido durante toda la estancia en Canadá
  • Permanecer durante un máximo de 6 meses consecutivos
  • No trabajar para una organización o empresa canadiense
  • No haber cometido ningún delito
  • No padecer ninguna enfermedad contagiosa grave
  • No ser adicto a las drogas o alcohol ni tener problemas mentales sin tratamiento

Todos los viajeros deben solicitarla, incluso si sólo se realiza escala en viajes con destino a otro país, como Estados Unidos, y sólo hay las siguientes excepciones: viajeros que no llegan en avión, titulares de visado canadiense o de pasaporte canadiense, estadounidense o diplomático, y aquellos que hayan vivido alguna vez en Canadá.

Una vez que las restricciones del COVID vayan suavizándose y se reactiven los viajes, Canadá volverá a ser uno de los destinos con mayor potencial para los negocios españoles. Las previsiones apuntan a un nuevo crecimiento de las exportaciones después del descenso del 20% sufrido durante 2020 a causa de la pandemia. La vuelta a la normalidad volverá a colocar a España en una posición favorable respecto a Canadá, como ocurrió en los últimos años, en que nuestro país fue, junto a Francia, uno de los beneficiados de la entrada en vigor del CETA y la eTA.