Arquitectos por el mundo (I): CMV Architects (Vietnam)

Los arquitectos españoles desembarcan en otros mercados para buscar oportunidades en su sector, como el estudio CMV Architects en Vietnam

La arquitectura española acumula premios y reconocimientos por todo el mundo desde la década pasada. La internacionalización de los estudios españoles ha llegado a golpe de grandes proyectos. Ahora, la crisis y la ausencia de actividad constructora en España, ha hecho que los pequeños profesionales se decidan a seguir los pasos de los grandes y dar el salto a otros mercados para aprovechar la bonanza de su sector en zonas de Asia, América pero también Europa.

Mundo Spanish ha querido conocer en profundidad la realidad de sus experiencias internacionales, su trayectoria, los pros y contras de la internacionalización y la perspectiva del sector desde sus nuevos países de destino. En una serie de cuatro artículos desgranaremos las historias de cuatro empresas emprendedoras españolas que se han instalado en el extranjero en los últimos años: CMV Architects, implantado en Vietnam; Latitude Studio, en Pekín; Guayo Architecture, en Londres; y Abramar, en Brasil.

Empezamos por el estudio CMV Architects, cuya andadura internacional comenzó en 2008 cuando decidieron presentarse a un proyecto para diseñar un hotel de 5* en Vietnam. Desde entonces han pasado 5 años, han ganado 21 concursos y han dado el salto desde Palma de Mallorca para abrir tres oficinas en el país asiático. Desde el indescriptible subidón que sintieron al lograr esa primera adjudicación hasta hoy, el estudio, formado por Andreu Crespi, Tolo Cursach, Helena Montes y Pep Vich ha ido paso a paso en su proceso de internacionalización.

Desde Vietnam, Pep Vich reconoce que en 2008 el país ofrecía muchas posibilidades pero desde 2010 se inició una grave crisis y hay multitud de obras paradas. “La gran mayoría de las oficinas internacionales (y nacionales) han reducido su tamaño o, simplemente, han cerrado”. En 2009 había más de 12 estudios españoles en Vietnam, donde les tienen en gran consideración, pero actualmente quedan 3 o 4.

El destino escogido conlleva distintas ventajas e inconvenientes que hay que salvar durante todo el proceso de internacionalización. Pep Vich admira que en Vietnam el conocimiento y las ideas son muy respetadas porque para ellos son la base de cualquier negocio. Aunque, en ocasiones, la diferencia cultural es enorme: “nunca sabes cómo piensan, y muchas veces no comprendes nada. Poco a poco se les entiende, pero cuesta mucho, sobre todo cuando hay dinero por medio”.

De su decisión de apostar por Vietnam destaca que les llevó a perder el miedo al desarrollo internacional, abriendo una oficina en Brasil en 2010. Con su experiencia personal como aval, aconseja a aquellos estudios de arquitectura que se quieran internacionalizar cinco puntos claves: «claridad de ideas, realismo, mucha paciencia, una estrategia definida y mucho sacrificio«.