¿Qué necesitas para trabajar en el extranjero? Sanidad y residencia

Factores clave que debes conocer antes de comenzar la gran aventura de la expatriación y trabajar fuera de España: tarjeta sanitaria y movilidad dentro de la UE

La decisión de trabajar en el extranjero puede resultar un reto complicado si desconoces las características del mercado laboral al que quieres emigrar. En Europa las condiciones son más sencillas que en otros continentes. Si has decidido salir de España en busca de nuevas oportunidades, la tarjeta sanitaria y la movilidad internacional son dos factores debes conocer antes de comenzar tu expatriación.

TARJETA SANITARIA: Como se suele decir, la salud es lo primero, y antes de comenzar tu aventura europea, deberás solicitar la tarjeta sanitaria europea. Se trata de una tarjeta gratuita que te permite acceder a la atención sanitaria pública en cualquiera de los 28 Estados miembros de la UE, además de Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza. Las condiciones, los derechos y el coste es el mismo que las personas aseguradas en el país de destino. Las oficinas de Seguridad Social son las encargadas de emitir estas tarjetas en España pero has de tener en cuenta ciertas cuestiones que muchas veces se desconocen. La tarjeta sanitaria europea no es una alternativa al seguro de viaje, no cubre los gastos si el viaje tiene la finalidad expresa de recibir tratamiento médico, y en muchas ocasiones no garantiza la gratuidad del servicio al existir muchas diferencias entre los distintos servicios sanitarios de Europa.

CAMBIO DE RESIDENCIA: En cuanto al traslado como trabajador, dentro de los países miembros de la Unión Europea, la libre circulación de trabajadores es un principio fundamental que consta en el Tratado de Funcionamiento de la UE. Por el cual, los ciudadanos de los países miembros tienen derecho a buscar empleo en cualquier país de la UE, y trabajar en él sin necesidad de permiso de trabajo. Pueden permanecer en países miembros cuando hayan dejado de trabajar y gozarán del mismo trato que los ciudadanos del país cuando se trate de acceso al empleo, condiciones de trabajo y ventajas sociales y fiscales. El concepto de libre circulación es también aplicable a países del Espacio Económico Europeo (Islandia, Liechtenstein y Noruega).
Esta libertad y derecho pueden ser ejercidos por cualquier ciudadano europeo
que sea demandante de empleo, que ya estén trabajando en otro país dentro de la UE y ciudadanos europeos que vuelven a su país de origen tras haber trabajado en el extranjero.