Problemas para contabilizar la emigración

Cada vez más españoles optan por emigrar en busca de oportunidades. Pero, ¿sabemos cuántos son realmente?

Según la EPA más de 50.000 españoles abandonaron el país entre el tercer trimestre de 2012 y el primero de este año. Una cifra muy elevada pero poco real, y es que en realidad son cada día más los españoles que se enfrentan a la situación de la expatriación.

El problema reside en los datos oficiales ya que que los informes del INE no reflejan fielmente este fenómeno. Las cifras españolas se basan exclusivamente en las bajas padronales y la mayoría de las migraciones españolas no pueden ser contabilizadas de este modo. Los datos solo se generan en el caso de que los emigrantes lleguen a darse de alta en el censo de la población del país de destino, con lo que automáticamente se darían de baja en España. La cuestión es que este hecho no llega a producirse en la gran mayoría de los casos ya que los expatriados muchas veces pueden hacer una vida totalmente normal sin inscribirse en registros con altos costes y muy pocos beneficios.

Este sistema hace que las cifras emitidas por el PERE, el CERA o la EVR sean erróneas, ya que sus resultados no son indicadores fiables por analizar muestras pequeñas y sesgadas de la población emigrante. En el informe elaborado por una investigadora del IEGD-CSIC se ha demostrado que si se comparan las cifras de emigrantes españoles emitidas por organismos nacionales con datos emitidos por organismos alemanes, los datos varían dejando ver la ineficacia de los resultados españoles. Por otro lado, es importante aclarar que esto, en gran parte, no es debido a la ineficiencia del INE, ya que este organismo se limita a limpiar y publicar datos de consulados siguiendo instrucciones del Real Decreto que regula la gestión del Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero. Este decreto obliga a contabilizar como emigrante solo a aquellos que puedan demostrar que vivirán al menos un año en el extranjero y decidan inscribirse. Por lo tanto, también corresponde al Gobierno adoptar una nueva definición del emigrante.

Por lo tanto, y según el informe citado, es probable que la población emigrante española desde que empezó la crisis ascienda a 700.000 personas, cifra muy superior a las 225.000 contabilizadas por los informes del INE. Si los datos no se cuantifican de la manera adecuada, ¿cómo sabremos la realidad?

Puedes ver el informe completo aquí: