La primera fábrica española en Benín llevará la luz a zonas rurales del país

La empresa catalana Gleisa Dera ha puesto en funcionamiento la primera fábrica de origen español en la República de Benín (África occidental), dedicada a la construcción de postes de hormigón que se utilizarán para hacer llegar la electricidad a las zonas rurales de este país. La nueva infraestructura ha contado...

La empresa catalana Gleisa Dera ha puesto en funcionamiento la primera fábrica de origen español en la República de Benín (África occidental), dedicada a la construcción de postes de hormigón que se utilizarán para hacer llegar la electricidad a las zonas rurales de este país. La nueva infraestructura ha contado con una inversión de 400.000 euros y ha recibido el apoyo del Departamento de Empresa y Empleo, a través del servicio de Inversión Directa en el Exterior (IDE) de ACC1Ó.

Fabricació de pals de formigó a les instal·lacions de Gleisa Dera a Benín

La factoría está situada en la localidad de Birni (norte de Benín) y tiene una superficie de 6 hectáreas. Gleisa Dera ya facturará 250.000 euros en 2011, una cifra que prevé triplicar en el próximo ejercicio. La instalación se ha convertido en un referente para administraciones públicas y otras empresas del sector que optan a la concesión de proyectos para construir líneas de electrificación en países africanos. Será inaugurada próximamente con la presencia del presidente de la República de Benin, Thomas Yayi Boni.

El asesoramiento técnico del proyecto, junto con el diseño y construcción de moldes específicos para la fabricación de los postes, se ha realizado íntegramente en Cataluña y posteriormente se ha exportado a Benín. José-Vicente Costa, gerente de Gleisa Dera, explicó que “con material catalán, se ha diseñado una unidad de producción especialmente adaptada a las necesidades de África, siguiendo los requerimientos del gobierno de Benín para que la fabricación se hiciera in situ”.

La administración africana calcula que serán necesarios 10.000 postes de electrificación en los próximos años. La fábrica ha creado 30 nuevos puestos de trabajo directos y 400 indirectos entre los habitantes de la treintena de poblados de esta zona rural, que llevan a cabo trabajos de suministro de áridos y arena lavada para el hormigón. Según Costa, “la fábrica ha contribuido a mejorar el nivel de vida de los habitantes de la zona y a evitar que se marchen hacia las ciudades a buscar trabajo”.
Gleisa Dera estudia nuevos proyectos de electrificación en países africanos como Níger y Togo.