Irlanda, un país para emprendedores y startups tecnológicas

Miguel Villagrán, emprendedor español en Dublín y CEO de Helpingnetwokrs, describe Irlanda como un país en crecimiento y propicio para el emprendimiento

“Nacer en Irlanda no es garantía de éxito para las startups, pero sí es un lugar donde emprendedor tiene a su disposición las herramientas necesarias para propiciar un buen desarrollo del negocio”. Así es como Miguel Villagrán, fundador del coworking para empresas españolas en Dublín Helpingnetworks, percibe el entorno empresarial irlandés y así lo transmite en el webinar sobre cómo Emprender en Irlanda perteneciente a la segunda temporada de ‘Emprende por el Mundo’. En este seminario online gratuito, organizado por Mundo Spanish y Cext, el emprendedor español destaca que se trata de un país “enfocado al desarrollo empresarial”, sobre todo dentro del ámbito tecnológico, y remarca: “No hace falta ser Facebook para establecerse aquí”.

Irlanda es un país pequeño, con menos de 5 millones de habitantes, que en 2007 fue golpeado con fuerza por la crisis económica. Diez años después, la nación está recuperándose con fuerza y con datos que así lo corroboran. Su PIB per cápita en 2016 fue de 58.800 €, el salario mínimo es de 1.562 € – el segundo más alto de la Unión Europea- y cuenta con una tasa de desempleo del 6,1%. Además, según el Índice de Desarrollo Humano (IDH-ONU), en el que se estudian diferentes factores en todos los países del mundo, los irlandeses están entre lo que tienen mejor calidad de vida.

Dentro de este contexto económico, social y demográfico se dan unas condiciones muy favorables para el desarrollo de nuevos negocios y el emprendimiento en del país. Lo tiene muy claro Miguel Villagrán y, por ello, el empresario jerezano enumera los muchos beneficios y ventajas de Irlanda para los emprendedores:

– Se sitúa en el puesto número 17 en el ranking Doing Business, un estudio en el que se mide la facilidad de cada país a la hora de poner en marcha una pequeña o mediana empresa. Dentro de este mismo índice, el país del trébol ocupa el octavo puesto en lo relativo a la apertura de negocio.
– Es un puente comercial entre Europa, Reino Unido y Estados Unidos. Con la salida prevista de Reino Unido de la Unión Europea, Irlanda va a ser el único país de comunidad europea en el que se hable inglés; además, su moneda es el euro y será uno de los países más importantes dentro del proceso de negociación del Brexit.
– La Unión Europea considera que Irlanda es el país europeo que cuenta con las mejores perspectivas de crecimiento dentro de la zona euro.
– Hay oportunidades de negocio en los sectores agroalimentario, de servicios e industrial. La agroalimentación tiene gran importancia y mucho que ver en la actividad exportadora del país, pero en la actualidad el sector tecnológico cuenta con un gran peso ya que “todas las grandes empresas del sector están aquí”, apunta el fundador del coworking.
– Existe un apoyo por parte de la Administración a las empresas de los sectores farmacéutico y químico, tecnológico e ingeniería, de software y medios digitales.
– Hay una buena conexión aérea con Reino Unido, Estados Unidos y Europa.
– Los tipos de sociedades más comunes son la Sole Trade (Autónomo) o Limites Company (S.L.) y no es necesario contar con un capital social mínimo para constituir la empresa.
– El tipo impositivo para el impuesto de sociedades es de un 12,5%.
– La declaración del IVA es opcional para las pequeñas empresas, es decir, aquellas que facturan menor de 37.999 €.
No se paga cuota de autónomos y el límite de presentación del informe de ingresos y del gasto anual es el 31 de octubre.
– La gestión de impuestos online es sencilla y sin firma digital.
– El coste por trabajador en Irlanda para la empresa se sitúa entre un 8,5 y un 10,75%.

Irlanda, un país ideal para emprendedores y startups tecnológicas

También hay que conocer el otro lado de la moneda y, por eso, Villagrán también menciona una serie de inconvenientes y peculiaridades que se dan en este mercado y que siempre hay que tener presentes:

– El mercado local es competitivo y reducido.
– Los costes de mano de obra son altos y están en ligero ascenso debido a la notable recuperación económica del país. “Ahora mismo hay una clara demanda de recuperar el poder adquisitivo que se tenía antes de la crisis”, explica el emprendedor español.
– Para registrar una Ltd. (S.L.) es necesario tener dos directores y un secretario, o bien un director y un secretario, de los cuales al menos uno de ello debe ser residente en Irlanda.
– Las Ltd. (S.L.) necesitarán los servicios de un contable acreditado, mientras que los autónomos pueden gestionar personalmente sus impuestos.
– Los autónomos tiene que intentar evitar la doble imposición por no respetar la regla de los 183 días, que dice que si se pasan más de 183 días en España hay que declarar en ambos países.
– Complejidad en la obtención de documentación acreditativa para registro en el Pps (número de la Seguridad Social) y la apertura de una cuenta bancaria en Irlanda.
Coste de vida alto: transporte, alimentación y servicios.
Dificultad para encontrar vivienda en los núcleos urbanos principales. La dificultad para conseguir locales comerciales también está aumentando, pero “no van en paralelo al de la vivienda ni tampoco con la rapidez del incremento de los precios de la vivienda particular”.

Por último, el fundador de Helpingnetworks, coworking en Dublín, menciona el New Frontiers Entrepreneur Development Programme, un programa en el que las startups seleccionadas se benefician de apoyo gratuito y reciben una ayuda económica de 2.500 € durante seis meses. En general, se apuesta por “proyectos innovadores, con base tecnológica y con una escalabilidad muy alta y un retorno de inversión rápido”.