Diez pasos para enfocar tu salida laboral al extranjero

No existe una fórmula magistral para encontrar un empleo en el extranjero, pero sí hay una metodología de diez pasos que puede facilitar trabajar y vivir fuera de España

La búsqueda de trabajo es un trabajo en sí mismo que exige dedicación, constancia y, en ocasiones, una serie de pautas encaminadas a mejorar las posibilidades de encontrar ese empleo adecuado a nuestro perfil: elaboración de un CV profesional, solicitud de cartas de recomendación, creación de perfiles en redes sociales de corte profesional, realización de cursos de recualificación, certificación de títulos cualificaciones…

Desarrollar este proceso de forma adecuada es fundamental para mejorar las opciones de conseguir un trabajo o un ascenso laboral. Y es clave tanto dentro de España como, especialmente, fuera de nuestro país porque las brechas culturales y las diferencias con el mercado laboral de destino complican aún más el camino hacia la meta: la inserción laboral.

No existe una fórmula magistral, pero sí hay una metodología basada en diez pasos que nos facilitará el proceso de encontrar una salida laboral en el extranjero:

1. Preparación personal – choque cultural. Hay una reflexión que toda persona debe hacerse antes de empezar su búsqueda de trabajo en el extranjero: “¿Estoy verdaderamente preparad@ para vivir y trabajar en otro país?” El choque cultural es un factor clave en la expatriación y la preparación mental y personal es crucial para afrontar con éxito la salida al extranjero, independientemente de las razones que lo motiven.

2. Idioma: El conocimiento o, incluso, el dominio del idioma del país de destino es muy importante si se accede a una oferta de empleo internacional. El inglés abre el acceso de un buen número de países, pero no de todos y éste es un factor clave a tener en cuenta en la selección de nuestro destino. También es fundamental hacer una valoración real de nuestro nivel hablado, puesto que será nuestro vehículo de comunicación y trabajo en el extranjero, o el modo de defender nuestra candidatura al puesto incluso cuando el trabajo se realice en español (caso de españoles que optan a puestos para atender el mercado hispanohablante).

3. Aptitudes y experiencia: La expatriación del siglo XXI no es como la que vivieron nuestros padres y abuelos hace 50 años. El mercado laboral es infinitamente más competitivo y global. La especialización y la experiencia son fundamentales. Las empresas salen al mercado internacional en busca de perfiles que, generalmente, no encuentran en su país. Por eso y salvo excepciones, la captación de profesionales internacionales se basa en esos dos factores: especialización y experiencia. Es muy complicado, y casi inútil, tratar de acceder a ofertas de trabajo en el extranjero sin la formación y experiencia requeridas.

4. Selección del país: El idioma es un factor clave en nuestra búsqueda, pero también hay aspectos culturales que debemos tener en cuenta: clima, religión, gastronomía… Son aspectos que determinarán nuestra decisión de expatriación y nuestra adaptación. A nivel profesional, es muy importante conocer otros detalles como: la facilidad o limitación de acceso al mercado laboral -en Europa es plena pero en no pocos países hay restricciones a la entrada de mano de obra extranjera, como la propia España-; o la demanda de nuestro perfil profesional -hay países que hacen procesos regulares de captación de mano de obra extranjera-.

5. Elaboración de un CV internacional: Europass es el modelo más extendido porque es la plantilla común y aceptada en Europa, pero si el destino identificado está en otro continente, es recomendable adaptar el diseño y redacción de nuestro CV al estilo del mercado laboral objetivo.

6. Portales, empresas de recruitment y búsqueda directa: Una vez que hemos dado los pasos para nuestra definición personal y profesional, estamos listos para iniciar la búsqueda. Los canales para buscar trabajo en el extranjero son los portales de empleo internacional (como Mundo Spanish Empleo) y los específicos del país de destino, las empresas de recruitment internacional que ejercen de intermediarias y facilitan el proceso tanto de contratación como de movilidad internacional en muchos casos, y la búsqueda directa en Embajadas (para procesos de selección y captación con mediación pública) y las propias empresas extranjeras, que cada vez en más casos, publican sus procesos de selección de personal en Internet y captan trabajadores directamente.

7. Análisis de ofertas: ¿Cómo saber si la remuneración es correcta? Analizar la renta per cápita del país, el sueldo medio para cada profesión o el tipo de contratos más comunes son fundamentales para valorar nuestra oferta. Existen webs que facilitan información por mercado y profesión (http://www.worldsalaries.org o http://www.salaryexplorer.com) y las Embajadas extranjeras son una fuente de consulta fidedigna sobre legislación y burocracia.

8. Evita ofertas fraudulentas: El desconocimiento de los procedimientos del país de destino propicia la aparición de ofertas falsas y fraudulentas. Detectarlas no siempre es fácil pero en ningún caso se deben aceptar condiciones como: pago de “cuota” o “reserva” del puesto, anticipo de costes administrativos, envío de datos personales por email sin ningún tipo de documentación, cursos de idiomas vinculados a la inserción laboral sin una garantía explícita y previa del trabajo ofrecido, ofertas sin un destino ni puesto concreto…

9. Negociación y contratación: El proceso de contratación internacional es más lento y en la mayoría de casos requiere de entrevistas personales que se hacen en España (procesos de recruitment masivo) o por Internet. La contratación también requiere de una tramitación burocrática que empieza por la solicitud del permiso de trabajo y residencia.

10. Documentación en regla: Los trámites administrativos no son los únicos que suelen necesitarse en la salida al extranjero. La traducción de títulos universitarios, expedientes académicos y partidas de nacimiento es imprescindible para muchos trabajos y debe hacerse con traductores jurados titulados en España, de ahí que sea recomendable llevarlos en la maleta.