Chile, un destino “cómodo” para vivir y emprender

Carla Lazzerini, fundadora de New Experience Consultores, recomienda Chile porque es un país que acoge a los expatriados, con instituciones serias y una puerta hacia Latinoamérica.

 
“Chile, país de aventura, pero no para venir a la aventura”. Así es como Carla Lazzerini, fundadora de la empresa de relocation New Experience Consultores, describe al país más estrecho del mundo y el más occidental de Sudamérica en el tercer webinar de la tercera temporada de ‘Emprende por el Mundo’ organizado por Mundo Spanish en colaboración con Cext. En este seminario online, la emprendedora de origen madrileño destaca la buena acogida que los expatriados españoles reciben por parte de los locales y detalla los aspectos fundamentales para emprender o trabajar en Chile.
 

 
El territorio chileno tiene una superficie de más de 4.000 km de norte a sur (equivalente a la distancia entre Madrid y Moscú), por lo que es “un país de grandes contrastes geográficos y climatológicos”, describe Lazzerini. Al norte se encuentra el desierto de Atacama, uno de los más áridos del mundo y con mejor calidad de radiación solar, y al sur están los lagos, volcanes y glaciares. De este a oeste, la anchura es de 350 km y “en un solo día se puede ir desde la nieve hasta la playa”. En cuanto a la población, hay algo más de 18 millones de habitantes y la comunidad expatriada española está formada por unos 50.000 españoles.
 
En cuanto a la vida y la convivencia de los extranjeros en Chile, la empresaria asegura que “es un lugar donde los españoles nos encontramos cómodos”, principalmente porque compartimos el mismo idioma y costumbres similares. Uno de los factores clave de este bienestar y la facilidad para hacer negocios o trabajar es que “las instituciones oficiales son serias y con las reglas claras”, aunque en ocasiones también allí la burocracia resulta complicada. La salud democrática también es alta y superior a otros países de Sudamérica, puesto que el pago a funcionarios, el cohecho o los sobornos son delito y están perseguidos. Pero hay que tener en cuenta un aspecto fundamental: la capital, Santiago de Chile, donde se concentra la gran masa de expatriados, es una ciudad cara, por lo que recomienda trasladarse al país con “un colchón económico en el que apoyarse”. A lo que hay que sumar la necesidad de un visado si se quiere vivir en el país.
 
En el ámbito inmigratorio, los españoles no necesitamos visados para estancias inferiores a 90 días, pero superado este plazo es necesario obtener un visado temporal, que puede ser profesional, inversionista, de unión civil o un visado sujeto a un contrato de trabajo, que tiene una duración de dos años, o tramitar una visa consular en el país de origen. Este último punto será obligatorio cuando sea aprobada la nueva Ley de Extranjería que se encuentra en discusión en el Senado.
 
Como destino de negocios, lo más destacado de Chile es que se trata de la primera economía sudamericana según la OCDE, seguida de Uruguay y Argentina, y cuenta con el PIB más alto de la región: 268.839 millones de euros. Además, el mercado chileno tiene acuerdos comerciales con 64 países, con 52 tratados bilaterales de inversión, lo que convierte a este país en una lanzadera comercial hacia otros mercados latinoamericanos.
 
Chile, primera economía de Sudamérica y un destino cómodo para vivir y emprender
 
En el ámbito económico, la fundadora de New Experience Consultores señala cuatro sectores de la economía chilena que están en auge: la minería, base de la economía del país con más de la mitad de las exportaciones y con casi el 10% del PIB; el turismo, las infraestructuras y las energías renovables, debido a la gran cantidad de recursos naturales. Además de esto, los emprendedores también tienen que tener en cuenta que el mercado chileno es pequeño, pero “puede servir como base para expandirse a los países cercanos”, destaca Lazzerini.
 
Si el objetivo del expatriado es emprender y abrir una empresa en Chile, hay varias opciones según la forma jurídica. Por un lado, es posible iniciar una actividad económica y profesional como autónomo/a y para ello es preciso tener una visa vigente, darse de alta en el Servicio de Impuestos Internos (Hacienda) y cotizar obligatoriamente. La segunda opción es la apertura de la constitución de una empresa como Sociedad Anónima, Sociedad de Responsabilidad Limitada, Sociedad por Acciones o como Agencia, y los requisitos para todas ellas son los siguientes: presentar la escritura de la constitución, inscribirse en el Registro de Comercio, publicación del Diario Oficial y obtención del RUT en SII. Este proceso de formalización de empresa tiene una duración de aproximadamente 2 semanas.
 
Otros aspectos a tener en cuenta tanto para los trabajadores por cuenta propia como ajena según Lazzerini son la dificultad para abrir una cuenta bancaria, “aunque para las empresas resulta algo más fácil”, y las cotizaciones obligatorias (11% para el fondo de pensiones, 7% para salud y 0,6 % para el fondo de cesantía). No obstante, los profesionales tienen derecho a no cotizar por pensiones en Chile si ya lo están haciendo en otro país.