Brasil, un país abierto al emprendimiento y la inversión

Felipe Pousada, presidente del Fórum Empresarial Hispano-Brasileño del Estado de São Paulo, destaca la buena acogida de los españoles y la previsión de crecimiento económico a partir de 2020.

 
“Brasil es un país de emprendedores y los españoles tenemos una ventaja: a los brasileños les gusta todo lo que viene de fuera”. Así es como el abogado Felipe Pousada, presidente del Fórum Empresarial Hispano-Brasileño del Estado de São Paulo, describe este país sudamericano y su percepción de España dentro del cuarto webinar de la tercera temporada de ‘Emprende por el Mundo’, organizado por Mundo Spanish en colaboración con Cext. En este seminario online, el ponente de origen gallego destaca la fuerte presencia de la comunidad española, ya que somos la “tercera gran colonia extranjera” y la buena imagen que se tiene de España.
 

 
Tras una etapa expansiva que culminó con el Mundial de 2014, Brasil se vio tremendamente afectado desde 2015 por una crisis que paralizó la actividad del país y ahora se encuentra en “punto muerto” a la espera de que el nuevo gobierno comience a aplicar medidas de reactivación de la economía local. La tasa de desempleo anual está alrededor del 13%, el salario mínimo es de 998 reales (unos 250 euros) y São Paulo es la capital financiera del país. Es, con diferencia, el mayor mercado de Sudamérica con una población de 210 millones de personas, de los cuales “entre un 10 y un 15% son de origen directo español, según destaca Pousada. Además de esta vinculación genealógica, la comunidad española está formada por “118.000 emigrantes españoles reconocidos por la Embajada de España en Brasil”, además de otra parte de expatriación temporal no registrada, como ocurre normalmente. Sin duda, esta población española es relevante y, aunque está distribuida a lo largo y ancho del país, la mayor concentración se encuentra en el estado de São Paulo con 85.000 expatriados españoles.
 
En cuanto al estatus legal, los emigrantes tienen reconocida prácticamente una igualdad plena de derechos y deberes respecto a cualquier ciudadano brasileño gracias al reciente Estatuto del Extranjero (aprobado en 2017), que recoge la “acogida, universalidad y respecto a los derechos humanos”. Los españoles interesados en visitar Brasil no necesitan visado cuando su estancia prevista es inferior a 90 días y para periodos mayores hay dos tipos de visados principales: visado de visita y temporal. El primero puede ser de turismo, negocio, tránsito o actividades artísticas o deportivas; y el segundo está destinado a aquellos inmigrantes que van a permanecer en Brasil más de 90 días, como pueden ser profesionales, estudiantes o trabajadores.
 
Además, el titular de este visado temporal podrá conseguir el permiso de residencia por un plazo inicial de dos años y, una vez transcurrido este periodo, podrá renovarlo por periodo indeterminado. Otra fórmula para conseguir la residencia permanente es a través de una inversión inmobiliario superior a 1 millón de reales, según explica el presidente del Fórum Empresarial Hispano-Brasileño.
 
En el ámbito económico, los empresarios españoles interesados en establecerse en Brasil o internacionalizar su negocio tienen dos opciones: abrir una sucursal, que carece de personalidad jurídica propia diferenciada de la matriz, está constituida bajo leyes españolas y necesita un autorización previa del gobierno brasileño; o establecer una filial, que tiene personalidad jurídica propia y está constituida bajo leyes brasileñas. “La opción más recomendada es la filial, ya que la creación de una sucursal es un proceso más largo y burocrático”, explica el letrado de origen gallego.
 

 
En cuanto a los tipos de sociedades, hay diversas formas de constituir una sociedad en Brasil, pero “las más utilizadas” son la Sociedad Limitada (Ltda.), la Sociedad por Acciones (Sociedad Anónima o S/A.) y la Empresa Individual de Responsabilidad Limitada (Eireli), aunque en menor medida. La figura del autónomo también está presente en este país y diferencia dos tipos: la persona física, que está sometida al régimen del pago del impuesto sobre la renta (del 15 al 27,5%); y el ‘microemprendedor’ individual, una novedad creada para “fomentar el emprendimiento”, que paga una cuota del 8% de sus recaudaciones hasta un tope anual de 60.000 reales (unos 15.000 €), según detalla el abogado brasileño.
 
Gracias a su experiencia en este networking entre ambos países, Pousada detecta dos barreras para la mayoría de los españoles que quieren emprender o internacionalizar su negocio en Brasil: el idioma y la cultura. Estos importantes factores impulsaron la creación del Fórum Empresarial Hispano-Brasileño con el objetivo de “facilitar esta adaptación”.
 
En el ámbito de las inversiones extranjeras, “todas ellas tiene que pasar por el control del Banco Central de Brasil”, advierte Pousada. El motivo es que existe una ley de capital extranjero que exige el registro de todas las entradas y salidas de dinero y, si no se respeta, la sanción se traduce en un crimen penal. Por otro lado, Brasil no tributa el reparto de beneficios, lo que le convierte en “uno de los pocos países del mundo que aún lo permiten”.