Arquitectos españoles por el mundo (II): Latitude Studio (China)

El estudio de arquitectos Latitude Studio, fundado por Manuel Navarro y originario de Barcelona, desembarcó en Pekín en 2009 a través de varios concursos del sector.

Latitude Studio, originario de Barcelona, desembarcó en Pekín en 2009. Su caso es similar al que ya contamos en el primer artículo de esta serie dedicada a los Arquitectos Españoles por el mundo: CMV Architects (Vietnam). El caso del estudio fundado por Manuel Navarro se diferencia en sus comienzos.

Hace cuatro años, y trabajando desde Barcelona, empezaron a tener contacto con arquitectos y empresas en Pekín. Esto les llevó a ser invitados a participar en diversos concursos de arquitectura que se desarrollarían en China. Uno de los más exitosos fue un complejo multiusos en el centro de la capital, el cual ganaron.

Esta fue la piedra de toque que les llevó hasta el día de hoy: una joven empresa de 11 personas repartidas entre Pekín y Barcelona, que trabajan en proyectos de arquitectura y diseño de interiores. Aunque les gustaría decir que existió un plan de internacionalización estratégico desde el principio, no se desarrolló así. «Lo que nos llevó a China fue, más bien, la concatenación de acontecimientos con una idea clara: querer desarrollar nuestra profesión».

En China, los arquitectos españoles están muy bien valorados por su capacidad técnica y creativa, pero es diferente con las empresas españolas de arquitectura. “La mayoría de las empresas internacionales establecieron sus sedes aquí hace años. Eso obliga a que los recién llegados deban tener una alta capacidad operativa,lo que incluye una estructura empresarial fuerte”, advierte Manuel Navarro. “La imagen de España es muy buena y la curiosidad de la sociedad china por nuestro país y el diseño realizado en España es constante y en crecimiento. Pero hace falta mucha organización, objetivos muy claros, estrategia a largo plazo, y muchos recursos para llegar a generar un volumen de trabajo en este país”.

Su actividad les ha llevado a vivir día a día con los puntos fuertes y flacos de este mercado. Por una parte, «existen asuntos técnicos (visados, movimiento de divisas, permisos de todo tipo…) que pueden llevar a la desesperación a cualquier individuo o empresa«. Pero como todo asunto técnico, «siempre se puede solventar con personas que ya hayan realizado el camino y te puedan asesorar». «También está la aparente distinta forma de pensar que esta sociedad pueda tener respecto a nosotros». Manuel admite que este segundo aspecto es el más costoso de superar y el principal motivo de fracaso de las empresas (pequeñas o grandes, no importa).

China no deja de ser un país en desarrollo, y de bajos ingresos per cápita, y eso puede conllevar complejas negociaciones, propósitos inciertos, impagos, competencia desleal o irresponsabilidad generalizada. Sin embargo, «por esa misma condición de país en desarrollo, también provee de oportunidades que no se pueden encontrar actualmente en Europa, y más concretamente en España«. Manuel concede que, poniendo LATITUDE como ejemplo, «la empresa ha crecido en número de personas y encargos gracias a las posibilidades que China les está ofreciendo». Para él la clave del éxito es realizar lo que verdaderamente saben hacer mejor: «buen diseño que tenga en cuenta condiciones sociales, económicas y climáticas, sin perderse en obstáculos puntuales».